Edicion N 929 | 07 de junio de 2016
Inicio PP Panamá Dossiers
 

dossier

LIBERTAD DE EXPRESIÓN, REQUISITO PARA EL DESARROLLO



REGIÓN

[email protected]

imagen

EXPERIENCIA. Edita el semanario  ‘Búsqueda’ y preside la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa.  LA PRENSA/Archivo

El dilema entre desarrollo y libertad de prensa se esclarece con el periodista y escritor Claudio Paolillo. El uruguayo resalta la correlación de ambos valores en entornos económicos en los que se  respetan las garantías de los ciudadanos.

Paolillo pone de ejemplos a Costa Rica y Uruguay como los países de la región que más se acercan a los dos propósitos. Aunque hace la salvedad de que América Latina se encuentra lejos de satisfacer ambos postulados, porque precisamente es el subcontinente con mayores desigualdades sociales.

En esta entrevista con Martes Financiero, Paolillo  presenta visión sobre uno de los más complejos debates éticos en países que en ocasiones se escudan en el aumento de su producto interno bruto en detrimento de los derechos individuales, como el de la libertad de expresión.    

¿Puede haber desarrollo y crecimiento económico sin libertad de prensa?

En la dictadura de Pinochet hubo crecimiento económico, porque desarrollo es una palabra más globalizadora que implica crecimiento económico y que los ciudadanos sean más iguales y tengan las mismas oportunidades, y que los hospitales públicos funcionen bien...

El desarrollo implica unas dimensiones más amplias, es crecimiento económico, pero también igualdad social para que por lo menos en el punto de partida, todos tengan las mismas oportunidades. Que haya escuelas públicas de calidad para la gente sin recursos, y para asistir a los colegios privados. Seguridad pública para que no haya delincuencia en las calles.

La dimensión del desarrollo incluye el respeto por las garantías individuales y los derechos humanos, entre ellos el derecho humano a la libertad de  expresión.

imagen

INTERVENCIÓN. Paolillo fue expositor en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa, ‘Debilidad Institucional: un lastre para América Latina’. El encuentro se celebró en Panamá en 2015. LA PRENSA/Archivo

Sí puede haber crecimiento económico sin libertad de expresión o de prensa, pero no puede haber desarrollo sin libertad de expresión o de prensa. Un país que ha crecido mucho económicamente en el marco de una dictadura, no significa que sea un país desarrollado de acuerdo con los parámetros que señalo acá. Y como la libertad de expresión y la libertad de prensa son las piedras angulares de cualquier democracia, entonces yo concibo el desarrollo como la prosperidad económica más el ejercicio de los derechos individuales básicos de los seres humanos.

¿Qué pasó con Augusto Pinochet?

El caso más emblemático es el de Pinochet, que estuvo allí 20 años. Designó un equipo económico liberal y determinó que Chile pegara un salto económico a nivel internacional, al punto de que Chile es hoy el único país de América Latina que está en la OCDE. Y los gobiernos posteriores a Pinochet mantuvieron en líneas generales las directrices de Pinochet, y hubo crecimiento económico sin libertad de expresión, pero no hubo desarrollo, porque precisamente no había todo lo demás para ser tal.

¿Qué países de la región de América Latina cumplen ambos propósitos?

Ninguno. Se acercan algunos a la posibilidad de tener desarrollo empresarial, crecimiento económico y desarrollo en general y libertad de expresión. Los únicos países que se acercan son Costa Rica y Uruguay. En ambos hay un respeto absoluto por la libertad de expresión y de prensa, y son los menos desiguales de América Latina.

Durante los años de bonanza económica, que fueron los últimos 12 años, Costa Rica y Uruguay se caracterizaron por ser los que mejor repartieron el producto de la riqueza que les llegó, en el marco de un funcionamiento integral de gobiernos electos por la sociedad en elecciones libres, limpias y justas; con separación de poderes, jueces independientes, respeto por las garantías individuales y los derechos humanos y respeto absoluto por la libertad de expresión.

Por eso digo que estos dos países son los que más se acercan a la anterior definición. Por supuesto que les falta mucho, porque hay mucha marginalidad, no solo económica sino también cultural, y una suerte de guetos, de ciudadanos que se han transformado como consecuencia de procesos de más de 20 años, al menos en el Uruguay, y tienen valores diferentes de los del resto de la sociedad.

El valor del respeto por la tolerancia, el respeto por la autoridad legítima, el maestro, el policía, la convivencia pacífica, se ha ido perdiendo, y eso afecta la calidad de vida y la calidad del desarrollo del país. Porque no es que alguien los puso allí. No es que alguien llegó y dijo: estos se quedan en un gueto. Se fue formando una cultura que ya lleva generaciones y que produce una marginalidad, que no es principalmente económica, sino cultural en el sentido amplio.

¿De qué manera el sector empresarial puede sacarle provecho a un entorno económico transparente con libertad de expresión robusta?

Esa debe ser una demanda del sector empresarial. No solamente de los periodistas y de los medios de comunicación. Esa tendría que ser una demanda del empresariado: favorece el clima de inversiones, favorece la confianza en el país, favorece la posibilidad de desarrollo empresarial en cualquier área. Mucho más cuando hay libertad de expresión que cuando no la hay. Porque cuando no la hay, lo que hay es oscuridad, y cuando hay oscuridad, lo que hay es acomodos entre empresarios y favorecidos por el poder, sea este cual sea, o sea el gobernante que fuere.

Si no hay libertad de expresión, tienden a manejarse en la oscuridad y en la sombra, y eso afecta no solo a los medios de comunicación y el periodismo, sino también al clima de negocios. Si uno mira las listas del Banco Mundial sobre países mayormente desarrollados y las cruza con los índices de mayor calidad de vida, uno ve que están en los primeros lugares Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, porque tienen empresas poderosas, pero que rinden cuentas sobre lo que hacen, presentan sus balances, son transparentes. Todos esos países están en los primeros lugares del ranking sobre libertad de expresión. No es casualidad que eso ocurra.

Creo que ahora en Panamá hay libertad de expresión, sin duda. He sido jurado del premio nacional de periodismo y he visto que algunas empresas respaldan el premio, y me parece muy bien, porque cada vez que lo hacen demuestran su apego a la libertad de expresión. Así que la transparencia que tiene que ver con la libertad de expresión y los negocios van de la mano si uno quiere tener una sociedad desarrollada. Si no, podrá haber crecimiento, pero no desarrollo. Crecimiento sin libertad, como lo hubo en el Chile de Pinochet.

MÁS NOTAS

LIBERTAD DE EXPRESIÓN, REQUISITO PARA EL DESARROLLO
JÓVENES PERO MADUROS
PANAMÁ SIGUE EN EL RADAR DE EMIRATES AIRLINES
FUERZA EÓLICA EN HONOR AL PAPA
SANDERS

 

 
 
 
Traducir esta página
 
 
 
 
 
SUPLEMENTOS
Ellas
Recetario
Buscafacil
 

© 2010-2015. Editorial por la Democracia S.A.  Derechos reservados.

Teléfono: (507)222-1222 Apartado 0819-05620 El Dorado
Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá

Ediciones anteriores | Nosotros | Email